Cada 28 de septiembre es el Día Mundial de la Rabia, una fecha establecida para recordar la importancia de eliminar esta zoonosis a través del esfuerzo mancomunado del Ministerio de Salud de Río Negro, municipios y comunidades.
La rabia es una enfermedad transmitida por medio de un virus altamente infeccioso, que afecta a animales domésticos y salvajes, y se propaga a las personas normalmente por la saliva a través de mordeduras o arañazos.
Como la rabia no tiene cura y sin tratamiento previo puede producir la muerte, el Ministerio de Salud recuerda la importancia de vacunar a perros y gatos todos los años y evitar que estos estén en contacto directo con zorros, murciélagos y otros animales silvestres.

En el caso de los perros y gatos se puede detectar la rabia cuando presentan cambios de comportamiento, agresividad, salivación excesiva, imposibilidad de tragar o beber, pupilas dilatadas, convulsiones, parálisis y muerte.
Cabe destacar que en la región patagónica solo circula la variante aérea, la del murciélago, pero en ocasiones puede transmitirse a perros o gatos por mordedura accidental, por ello la importancia de mantener vacunadas a nuestras mascotas.
En el caso de los murciélagos, se puede observar que no puede volar, aparecen durante el día y se encuentran en el piso o superficies lisas. La recomendación es no tocarlos, aislarlos con un recipiente (balde, caja, etc.) evitando el contacto con personas, perros y gatos.
El departamento de Zoonosis del Ministerio de Salud recuerda que, si se encuentra un animal que posea sintomatologías compatibles con rabia, se debe llamar al área de Zoonosis Municipal o a la URESA (Unidad Regional de Epidemiología y Salud Ambiental) más cercana:
Ante la mordedura de un animal, es necesario concurrir rápidamente al centro de salud más cercano para recibir atención médica y evaluar la necesidad de aplicar antibióticos, vacuna antitetánica y tratamiento antirrábico específico.
Además, se recomienda lavar la herida de inmediato con abundante agua y jabón, sin colocar alcohol ni desinfectantes.
También es importante consultar a un médico veterinario para que realice la observación antirrábica del animal mordedor, de acuerdo con lo establecido por la Ley 22.953/83.
